LA PRÁCTICA DEL TONGLEN, enviar y recibir en Tibetano.
Cuando nos sentamos en silencio al lado de otra persona poco a poco empezamos a percibir más claramente su presencia. A aceptarla, a apreciarla. Esos dos elementos la presencia y la aceptación, son la materia prima de la bondad, pero muchas veces sin darnos cuenta volvemos a centrarnos en nosotr@s y dejamos de prestar atención a la persona. Nuestros intereses pasan a un primer plano y el aprecio y la plena presencia desaparecen. Se esfuman.
La práctica contemplativa conocida como tonglen en tibetano, que podría traducirse como dar y recibir, apunta directamente a esa inclinación tan marcada a centrarnos en lo nuestro. Esta práctica deja al descubierto lo arraigado de ese hábito y ayuda a desintegrarlo. El tonglen es una práctica concebida especialmente para eliminar ese obstáculo y los muchos otros que bloquean la inclinación natural a la bondad.
La práctica del tonglen ha sido descrita como una forma de ponernos en el lugar de la otra persona, porque su objetivo es revertir la inclinación a centrarnos en nosotr@s para poner a la otra persona en primer plano.
En esta práctica cultivamos la misma ternura que impulsó a Buda en su camino al despertar. Cuando tropezamos con algo que nos desalienta, la práctica vuelve a despertar la inspiración, de esta manera al realizarla nos conecta con la franqueza y la aceptación.
De la misma manera que es posible cultivar la atención y la plena presencia a través de la meditación, el tonglen nos ayuda a cultivar la cordialidad, nos enseña a enfrentar los problemas sin tapujos y abrirnos plenamente a l@s demás.
En el tonglen tomamos los distintos sufrimientos mentales y físicos de todos los seres incluid@s nosotr@s mism@s…miedo, frustración, dolor, ira, culpa, rencor, amargura y les damos mediante el amor toda nuestra felicidad y todo nuestro bienestar
En lugar de tratar de rechazar lo que nos parece indeseable y atraer lo que consideramos beneficioso, empezamos a aplicar la lógica de este entrenamiento consciente que va completamente contra la corriente, inhalando todo lo que llamamos negativo, dejando que se disipe en nuestro interior y exhalando todo lo positivo hacia el mundo, hacia l@s otr@s y hacia las partes cerradas y dolidas de nosotr@s mism@s.
Al realizarlo podemos ver que a través del tonglen sabemos qué hacer ante las situaciones más complicadas, aprendemos a conectar de manera más viva con el dolor y a abrir el corazón para que quepa tanto el sufrimiento como lo que lo alivia, no olvidemos nunca que el tonglen es una práctica que crea ESPACIO INTERIOR que ventila el aire en nuestras vidas y nos pone en contacto con el auténtico corazón noble.
La compasión empieza cuando nos hacemos amig@s de nosotr@s mism@s y de nuestras zonas turbias. Lo que haces por tu persona también lo haces por l@s demás, y lo que haces por l@s demás también lo haces por ti.
Es una herramienta que nos ayuda a conectarnos con el sufrimiento, el nuestro y el de todo que nos rodea, donde quiera que vayamos, en nuestro interior se despierta una sensación de estar unid@s a todos los seres.
Inhala sufrimiento, el tuyo, el de otr@s, el del mundo y exhala compasión por ti, por otr@s, por el mundo.
Inhala por el mundo entero y exhala por el mundo entero. Utiliza tu sufrimiento personal como el camino a la compasión por todos los seres vivos sobre la tierra.
Recuerda que no estamos intentando arreglar el dolor del mundo. Solo lo estamos abrazando con nuestro corazón compasivo. Dejemos que nuestra respiración y nuestro corazón descansen tranquilamente como un centro de compasión en medio del mundo.
En la inspiración recoges el dolor de la persona y en la espiración lo devuelves como si fuera un rayo de luz.
Esta práctica disuelve la armadura de la propia protección que tan fuertemente hemos creado alrededor nuestro. Despierta nuestra compasión y también nos introduce a una visión más amplia de la realidad. Puede ser efectuada para aquell@s que están enferm@s, para quienes están muriendo, o acaban de morir, o para aquell@s que tienen un dolor de cualquier tipo.En lugar de castigarte a ti mism@, usa tu propio estancamiento como un peldaño para comprender aquello que la gente rechaza en todo el mundo.
Usemos lo que parece veneno como medicina. Nuestro propio sufrimiento personal como camino de compasión hacia todos los seres.
El tonglen nos enseña que tenemos mucho más para dar de lo que creemos
La manera de realizarlo es muy sencilla, bien estando sol@s o con otra persona, al inspirar vamos subiendo los brazos muy lentamente hacia el pecho y al expirar los brazos despacio descienden hasta que se encuentran totalmente estirados…muy fácil.

  • Observa como respiras. – Siente tu presencia. – No lo hagas con prisa, disfruta. – Hazlo con ternura – Permítete vivir la pausa.

METTA.

Nota- algunas referencias para dar forma a este escrito las he tomado del maravilloso libro de Judithl. Lief, cuyo título es: Sin miedo a la muerte. Una mirada budista sobre el encuentro con la muerte. Ed. Maitri. ( difícil de encontrarlo por estar actualmente agotado )

Este vídeo fue grabado en Hernani (Gipuzkoa), el día 28 de marzo de 2020

Practicantes: Iñigo y Rafa – Narradora: Encarni